domingo, 11 de noviembre de 2007

Había una vez ...

En un lugar muy muy lejano vivía una princesita...

Ella creía en el amor y sabía que lucharía por él cuando llegara. Conoció varios príncipes, pero no eran lo que ella buscaba o quería.

Un día apareció un príncipe en su vida, ella sintió lo que nunca antes había sentido, esas mariposas de las que siempre había oído hablar las sintió por primera vez al conocer a este príncipe.

Lamentablemente el príncipe estaba mal, alguien le había hecho una herida muy grande en su corazón, su corazón estaba enfermo y no podía entregárselo a la princesa.

Estuvieron juntos un tiempo, pero el sentía que estaba haciéndole daño a la princesa, y llegó el momento de separarse, el debía viajar muy lejos en busca de la cura para su corazón, talvez si él se mejora puedan estar juntos algún dia.

Ella le deseó un buen viaje en este camino lejano, ella espera que él se recupere.


Ahora ella tiene una herida en el corazón, ahora ella deberá viajar muy lejos para encontrar la cura.

La despedida

Ella tenía miedo, no quería que ese momento se acabara. En algún momento se acabaría, pero ella no lo quería.
No aguantó mas, lo detuvo y mientras se lanzaba entre sus brazos le dijo: te puedo abrazar?
Quería llorar, pero se aguantó, se aguantó tanto, q ahora llora todas las noches y todas las mañanas por él.
Se abrazaron, ojalá ese abrazo nunca se hubiera acabado, ojala todavía durara ese momento; pero nada es para siempre, nada es eterno, y se acabó. Ya no estan abrazados, ella no sabe donde está el.
Él le dijo que la quería mucho, que lo volvía loco, que le gustaba, que hace mucho tiempo que no sentia eso. Ella pensaba lo mismo, sentía lo mismo, pero no se lo dijo, se quedó callada y guardó sus sentimientos y pensamientos, no era necesario hablar, ambos saben lo que ella siente.
Pero él tiene miedo, él no quiere enamorarse, él solo quiere terminar su carrera y seguir su vida. El no quiere volver a sufrir.

Que puede hacer ella contra eso? ... nada

Le dijo que no lo iba a esperar toda la vida, él le dijo que no lo hiciera, q siguiera su camino, que fuera feliz.

Al otro dia, ella le dijo: fue un gusto conocerte, que seas muy feliz, y rozó sus labios por última vez.

Le dijo que no lo esperaria, pero aún sueña con él.